martes, 2 de mayo de 2017

saberte aquí

podés querer el alba
cuando quieras
he conservado intacto
tu paisaje
podés querer el alba
cuando ames
venir a reclamarte
como eras

aunque ya no seas vos
aunque mi amor te espere
quemándose en tu azar
y tu sueño sea eso
y mucho más

esta noche y otra noche
aquí estarás
y cuando gima el tiempo
giratorio
en esta paz ahora
dirás
quiero esta paz

ahora podés venir a reclamarte
penetrar en tu noche
de alegre angustia
reconocer tu tibio
corazón sin excusas
los cuadros
las paredes
saberte aquí

he conservado intacto
tu paisaje
pero no sé hasta dónde
está intacto sin vos
podés querer el alba
cuando quieras
venir a reclamarte
como eras
aunque el pasado sea
despiadado
y hostil

aunque contigo traigas
dolor y otros milagros
aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.

viernes, 6 de enero de 2017

entre el todo y las partes


           Pienso en el ser ausente. Bruma. Niebla. Sensación de sus manos en mi alma. Es como si la sostendrían. Deseos de escribir su nombre en cada espacio luminoso. De besar su recuerdo. 

 Sensación de ternura ilimitada que cae a golpes en mi pecho. Latidos violentos que resbalan de las huellas de sus labios. Suma de días. Tiempo. Tiempo. Tiempo. Tregua al tiempo. ¡Vuela, oh cruel enemigo, vuela hasta que retorne el anhelado!
 Los planes se desarrollan lentamente. Inquietud al ver avanzar las agujas del reloj. Parecen decir: ¡Ya no hay tiempo para nada!

domingo, 16 de octubre de 2016

Pan básico con masa madre y agua de manzana fermentada - WBD 2016

Hola! Feliz día mundial del pan!!

Hace ya bastante tiempo que la masa madre es algo fundamental para mí en la elaboración de panes, difícilmente encuentre divertido o emocionante hacer un pan que no la incluya entre sus ingredientes. Porque, qué mas noble que amasar ingredientes únicamente naturales? Y luego consumirlos? el trigo aprovechado en su máximo potencial, nuestro cuerpo agradecido. 
Para más info sobre ella y cómo elaborarla, te recomiendo clickear aquí y/ó aquí. Son explicaciones por Ibán Yarza, un genio al que le vale madre la ortodoxia panática y en sus explicaciones demuestra que este tema de la masa madre no tiene tanta complejidad como aparenta.

Pero resulta que además también ahora, desde hace unos días, hemos empezado a incursionar en este asunto tan extraño de las aguas de fruta fermentada. La semana pasada las frutillas fueron las protagonistas del show, pero para este pan que hoy les presento las manzanas hicieron un precioso trabajo.



Pero ¿cómo se hace esa agua..?
Bueno, no podría decir que se hace de determinada específica manera... lo que nosotros hicimos y nos dió resultados bien bonitos, ha sido sencillamente dejar las frutas cortadas en pequeños trozos en un frasco (puede ser de plástico, vidrio o lo que antoje) con agua, cerrado. Al frasco lo abrimos una vez al día para quitar el gas producido por la fermentación y observar su avance. Esto durante 4 días. Al día nº 4 le renovamos las frutas, y nada más.
Ok. ¿Y cómo la uso?
En este pan se le dió uso para el refresco de masa madre que se iba a incorporar. Concretamente: necesitaba 200 gr de masa madre, entonces tomé 50 gr que tenía en la heladera y le agregué 20 gr de harina de centeno, 80 gr de harina 000 (de fuerza) y 100 gr de agua de frutas. La misma cantidad agua que usaste la reponés en el frasquito con las frutas y lo cerrás. Listo :) 
Hay personas que la utilizan también como hidratación total, es decir para hidratar toda la masa. Cuestión de gustos y de ir probando.
¿En qué me cambia usar esta agua en lugar de agua común?
Acá carezco de conocimiento propiamente científico. A raíz de los resultados "de campo" puedo decir que en cuanto a tiempos, estos se reducen bastante. Acelera el proceso de fermentación/leudado de nuestra masa. En cuanto a sabor, reduce un poco esa acidez propia de los panes con masa madre y hasta eventualmente se puede sentir un poco el gustito de la fruta. 

 Vamos a la receta que utilicé.
Siéntanse libres y felices de hacer los cambios que se les antojen, de no pesar con balanza, de usar más o menos cantidad de masa madre, etc. Creo que una de las mayores maravillas del pan es su versatilidad y con ello la enorme posibilidad que nos da de experimentar. No duden en seguir sus corazonadas.

Ingredientes (para 1 hogaza grande o 2 medianas):

  • 500 gr harina 000
  • 10 gr sal
  • 300 ml agua 
  • 200 gr masa madre activa al 100% hidratación [hidratada con agua de frutas, claro ;)]

- Primer momento: autólisis.
Harina + agua. Nada más. Mezclamos todo chiqui ñiqui ñaca la la la sin excesivo esfuerzo ni amasar. Sólo que esté todo integrado. Listo. Lo dejás ahí tapado entre 1/2 hora y 3 horas.

- Segundo momento: amasar.
 Al bowlcito donde está ese bochinche que dejaste descansar, le agregás la masa madre y el agua y empezás a integrarlo. Se te van a pegotear todas las manos con masa, tranqui. Está buenísimo sentir ese desastre!! Sugiero realizar el amasado francés, que podés ver cómo se hace clickeando aquí. Parece súper difícil pero NO lo es, practicalo un ratito con calma observando bien los movimientos y enseguidita te va a salir. Luego de un par de minutos, incorporá la sal y continuá.

- Tercer momento: reposo "en bloque".
Una vez que tu masa ya está lisa y bonita, hay que colocarla en un bowl o tupper o similar que se pueda tapar, aceitado. Lo tapás y le vas a hacer cada media hora un "pliegue": esto es como hacer una vuelta simple de hojaldre, pero con pan y desde todos los lados. Otro video sencillito sobre eso, aquí (va a parecer que trabajo para Ibán Yarza, ja!!). En total recomiendo hacer 3 o 4 pliegues, le van a dar fuerza a la masa y van a ayudar a que crezca mucho más bello ese pan al momento del horneado. 
Luego del último pliegue dejá descansar la masa una media hora más.

- Cuarto momento: el formado.
 Espolvoreá la mesada con harina y bajá tu masa a ella.
Insisto en que es necesario dar fin a las ortodoxias. Formá tu pan como te plazca, pero creo que está bueno, por ejemplo, hacer un bollo a modo de preformado. Depende la forma que le quieras dar, el Mr. Google tiene inmensa cantidad de explicaciones para formados de panes, porque formas hay cientas o miles. Así que podés buscar allí.

- Quinto momento: el leudado.
Si a tus panes ya formados los dejás leudar en charolas/bandejas/etc. recordá que el cierre se encuentre hacia abajo. Si los ponés en bannetones, o lienzos o linos, el cierre va hacia arriba ya que lo que queremos es que luego cuando los demos vuelta para pasar a la bandeja, la cara linda quede hacia arriba. 
Sobre tiempos no hay nada por decir. Depende de temperatura, clima, cantidad de masa madre, etc. La clave es que va a estar leudado cuando haya duplicado su volumen o al tocarlo lo sientas bien hinchadito.

- Sexto momento: horneado.
Horno precalentado a 250º ó fuerte. Sugiero que en caso de panes grandes sean unos 10' a esta temperatura y luego unos 30' a 220º/230º. Panes chiquitos pueden ser a 230º/250º por unos 10 a 20 minutos. Cuando son masas enriquecidas (azúcar, manteca...) es preferible que la temperatura sea un poquito más baja.
La clave para confirmar que está cocido es que lo saques del horno, golpees la base y suene hueco. No falla.

Finalizada toda esta explicación me despido. HAGAN pan, prueben, reflexionen de los errores, insistan siempre. Pocas cosas son tan hermosas como poder decir adiós a los monopolios del pan de supermercado y a los conservantes que lamentablemente siguen tan presentes en las panaderías. Pocas cosas son tan hermosas como poder hacer tu propio pan.

Feliz día mundial del pan y feliz domingo. 
Para más info del evento, pueden acceder clickeando aquí o en la siguiente imagen:

http://www.kochtopf.me/world-bread-day-2016-einladung-invitation
 
Hasta la próxima :)


viernes, 12 de junio de 2015

Blueberry muffins

No quiero soñar mil veces las mismas cosas..

Hola!! Volví al mundo blogger!. Es decir, nunca lo abandoné... paso el 80% de mi tiempo libre mirando blogs y probando recetas de ellos... Pero es tan tan difícil estar a la altura! Que ya me da cosa hacer una nueva entrada sin sentirme chiquita frente a blogs tan excelentes. De todos modos, acá estoy. 
En breves palabras, resulta que un familiar medio lejano/cercano, que nunca sabés si le tenés que decir primo o tío o abuelo o cómo, porque es de esos parentezcos que no tienen un nombre asignado... es dueño una heladería. El otro día cuando anduve de paso por sus pagos me regaló algunos de los arándanos congelados que usa para elaborar sus helados... ya que no estamos en temporada... Y tenía ganas desde hace taaanto tiempo de hacer unos muffins con estos hermosos frutitos azules... 
Así que esto fue lo que salió. Me inspiré, obviamente, en algún blog que encontré en mis eternos ratos de investigación pastelera exhaustiva. ¡Cómo me gusta esto!

ni contemplarlas sabiamente..

 Ingredientes:
· 240 gr. harina leudante (ò harina 0000 + 1 cucharadita de polvo de hornear)
· 1/2 cucharadita de sal
· 100 gr. manteca a temperatura ambiente
· 200 gr. azúcar común
· 2 huevos
· 1 cucharadita de esencia de vainilla
· 120 ml. de leche
· 250 gr. arándanos (frescos o congelados)
· Azúcar rubia c/n

1. Encendemos el horno a 180º. Empezamos a batir el azúcar con la manteca hasta que se forme una crema y estén bien integrados ambos ingredientes.
2. Vamos agregando los huevos de a uno por vez batiendo bien entre cada uno, junto con la esencia de vainilla.
3.  Seguimos batiendo e incorporamos la harina (que debe haber sido previamente tamizada junto a la sal) y la leche, intercalándolas entre sí, empezando y terminando con la harina.
4. Dejamos de batir y con una espátula vamos integrando los arándanos, con cuidado de no romperlos!!
5.  Con una cuchara, yo uso la de helado para tener la misma cantidad siempre, ponemos la mezcla en pirotines (recomiendo usarlos dentro de una bandeja para muffins), llenándolos hasta 3/4 del total. Espolvoreamos la superficie de cada uno con azúcar rubia y llevamos a horno por aproximadamente 25 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga seco.


Pavada total, ni más ni menos. Pero puedo decir que salen una pinturita! Lamento tener que asumir que soy un desastre todavía en esto de la onda blogger y mi redacción es pésima, igual o peor que el diseño del blog, já. Ya iré mejorando, lo prometo!
Espero que gusten estos muffins y algún alma solidaria se anime a prepararlos.. yo sé que mis recetas no parecen muy confiables en general pero esta es infalibleeee.


Besos de sol y miel ★

lunes, 2 de febrero de 2015

Detrás del Cinnamon Roll

Todo habrá empezado, posiblemente, en alguna de esas películas de origen Yankilés que vemos durante desvelos nocturnos, domingos muy domingos, micros de larga distancia... En las que por alguna razón siempre la gastronomía es algo que destaca (o a lo mejor nosotros destacamos frente a nuestra necesidad inminente de tener lo de afuera) y queda por siempre marcada en la memoria visual y hasta gustativa, olfativa... Porque ¿quién no imagina también los aromas y sabores cuando los ve a través de una pantalla? Ni hablar si estás con hambre...
Esto es lo que me pasaba con los cinnamon roll, espirales de canela (y pasas?), cinnamon buns.. De algún lado los había sacado y desde entonces los recordaba de una manera muy particular. Juro que podía sentir el olor a canela, la sutil acidez del glaseado... Qué chifle, no? Resulta que buen día conocí Starbucks y sus "roll". Sí, claro. Ni cerca de mi imaginación. No solo pasaba que tenían el tamaño de tutankamon sino que encima les faltaba el glaseado, el mágico relleno queriéndose escapar de esas curvas.. A raíz de esta experiencia pensé por un largo tiempo que mis ideas estaban erradas en cuanto al concepto de lo que era este lindo pancito así que lo retiré de mi pensamiento, aunque a pesar de todo seguía tentándome cada repetida vez que los veía en los diferentes blogs gastronómicos...

Hace unos meses, yendo a algún evento familiar (cumpleaños, aniversario..?!) estaba en la parte trasera del auto junto a mi tía (madrina) quien charlaba con mi mamá sobre doctores, pacientes, medicamentos, libros, escritores... Yo escuchando no atentamente y, con esto me refiero, a que ponía la cara de interés en el asunto y en realidad estaba pensando en cuántas lunas tendría júpiter. Pero ellas tienen la divina particularidad en sus conversaciones (bah, creo que todos en mi familia la tenemos..) de mezclar peras con manzanas y a partir de determinado tema saltar a otro que nada, Nada, al menos eso creo yo... nada tiene que ver. En serio, cómo pasás a hablar de cómo cuidar una plantita de tomates a los 6 millones de crímenes en el Holocausto? Retomando el hilo, mientras ellas tienen esa particularidad, yo tengo el divino don de que mi oído se pone a prestar atención siempre en el instante indicado. Mi hada madrina alias Tía en determinado momento menciona un cuento de Raymond Carver porque, según ella, estaba "muy relacionado con los acontecimientos recientes". El cuento se llama "Algo sencillo y bueno" del cual no abordaré la temática pero quien esté interesado en dichos acontecimientos puede simplemente googlear el título y hallar alguna breve sinopsis. 
Así de simple, de papas fritas a helado de creme brulee. Nudo en la garganta. Silencio en toda la sala (o auto). Luego de unos minutos y para dispersar el silencio incómodo ella comienza a contar las partes secundarias... Acá es donde empezó la magia. Mis oídos escucharon la palabra Panadero y se encendieron por completo: disfrutaron escuchar (mientras mis ojos disfrutaban ver) el entusiasmo con que mi hada madrina contaba detalladamente sobre esos "bollos de canela" que el panadero ofrecía para aliviar las penas de una reciente pérdida. Y claro que funcionaban... Era la magia de lo simple actuando de manera efectiva sobre lo complejo.  Era yo dándome cuenta que amaba la pastelería por el efecto que producía en el otro de dar, aunque sea mínima, una dosis de felicidad.
 
En ese momento volví a sentir todos los aromas y sabores de mi imaginación. Decidí que, sin lugar a dudas, tenía que arriesgarme y prepararlos. Para ella. Pero tengo el problema de que antes de preparar algo investigo profundamente sus ingredientes, preparaciones, variaciones... La investigación fue larga, frustrante, con miedo a hacer desastre y por eso mejor no hacer nada pensaba... Hasta ayer.
Resulta que hace cinco días fue mi dulce cumpleaños y, en razón de dicho motivo, mi abuela Elina me regaló el libro El ABC de La Pastelería de Osvaldo Gross, libro que anhelaba comprarme hace buen tiempo pero no es algo que un cajero de 24 hs. semanales pueda permitirse muy seguido. Destino o coincidencia que hace poco le había dicho a papá "es el único pastelero al que le tengo confianza", y todo bien con mi amada Maru Botana pero el extremado riesgo bromatológico en sus preparaciones de mousse no me da ni un pelín de fé como para seguir sus recetas.
Otro destino o coincidencia que anoche tuve un insomnio bastante largo y, durante el mismo, leí de la primera a la última página el libro del groso Gross. Y allí, en la sección de Masas Leudadas la receta y yo nos encontramos. No lo dudé un segundo. Esta mañana me levanté, trabajé, y en el camino de retorno a casa compré los ingredientes que faltaban. Situación graciosa que, mientras preparaba el puré de papas (sí, para los que no lo sabían lleva puré de papas y queda g-e-n-i-a-l) papá estaba hablando por teléfono con mi abuela Pori y se vé que le preguntó qué estaba haciendo o algo así porque él le contestó "no sé, creo que está preparando ñoquis". Ñoquis!!! Tuvo que esperar hasta que salieron del horno para entender de qué se trataba, pero cuando los vió y olfateó los identificó enseguida. Insisto, peliculas yankileras..
Así que recién terminaditos les saqué foto y vine inmendiatamente a mi computadora para escribir todo esto, motivo por el cual todavía están esperando ser glaseados...

A pesar de que, por ser el primer intento no salieron tan perfectos como me hubiera gustado, lo que pensé que iba a resultar en un desastre descomunal terminó siendo algo sumamente gratificante. Lo logré. Y con gran felicidad y total certeza puedo decir que son iguales a los de mi imaginación...
En conclusión, de eso se trata la vida: proponerse metas y buscar hasta en el más pequeño recoveco la inspiración para alcanzarlas, y que en la cocina además de condimentos y utensillos haya sentimiento hacia todo lo que se prepara.
Ahora sólo queda llevarlos al destinatario principal, con la esperanza de produzca las mismas hermosas sensaciones que produjo en mí o que, por lo menos, aunque sea, tenga gusto rico.


Dedicado a mi Hadita y en memoria de LC. Por siempre. 
★❤

jueves, 18 de diciembre de 2014

Historia de un Sweet Swap II: Los paquetes

 Increíblemente, al día siguiente de publicar el post anterior me llegó el tercer paquete. Así que al final valió la pena esperar un poco mas para mostrar las riquísimas galletitas que fui recibiendo..

 El primer paquete en abrir y degustar fue el de Judith, de Cocina Bella. Solo puedo decir que es una receta obligatoria de probar. La mezcla de sabores es perfecta, la armonía entre el café y las especias junto a los trocitos de chocolate... Im pre sio nan te. 


Y cuando ayer vi en su blog lo saludable que eran no lo podía creer. Además, como si fuera poco, agregó al paquete un regalito hermoso para la cocina. Una genia :)

 En segundo lugar vinieron las galletitas de almendras de Paula, del blog Cocina Central. Ya estaba predispuesta a que me iban a encantar porque a Paula le tengo enorme admiración y sigo sus recetas desde hace mucho tiempo. 


En un principio cuando las probé me recordaron a unos polvorones de almendra que me trajo alguien de algún lugar en los pagos europeos. El sabor de las almendras está tan presente en las galletitas que las hace super delicadas y adictivas. Un viaje de ida.

  Por último llegaron a casa las ribbon cookies de Agos de Sabor Pastel


Acá tuve un problema serio, eran tan lindas que me daba pena comerlas! De verdad, tantos colores, sabores, texturas... Estaba como para colgarlas en el arbolito junto a la preciosa campanita que me mandó con ese fin y menos mal que me aclaró en la carta que eso no era comestible! Sino no se... 


Y una vez que las probé no duraron dos segundos. Es que, quién puede acaso resistirse a unas cookies con cerezas, pistachos y chocolate...

 En fin! La verdad que fue una experiencia muy muy linda y gratificante. Espero que haya sido así también para todas las demás blogueras que participaron. Gracias a Juli Alonso y Ro Guaraz por hacerlo posible!

Muy felices fiestas para todos y... Que se repita!!

viernes, 12 de diciembre de 2014

Historia de un Sweet Swap I: La receta

Recuerdo que en mi infancia me la pasaba mandándome cartas con chicos y chicas lectores de la revista Genios. Y cómo lo disfrutaba. Era incluso quedarse todo el día a la espera de que sonara el timbre y que fuera el cartero diciendo que había correspondencia a mi nombre. 
Creo que el Sweet Swap que organizaron Juli Alonso y Ro Guaraz revivió algo de eso. De repente dejar de lado los mails, el teléfono, el facebook!! para volver a lo tangible, para volver a sentir los aromas y el sabor de lo hecho y entregado a mano.

 Supongo que a raíz de esto también fue mi selección de galletitas para enviar. Quería que fuera algo relacionado con la cotidianeidad, con algo que es de todos y nos representa, y que a mí personalmente me recuerda a cuando de muy muy chiquita mi tía me enchufaba, casi a la fuerza, la bombilla... quería inculcarme la tradición familiera desde temprano, ja!
Estas galletitas que hice son a base de yerba mate. Como les conté en la cartita que hice a Ceci, Flor y Anahí, me pareció una excelente idea transformar algo tan nuestro en otra cosa también tan nuestra como son las galletas! Porque también es muy propio de nosotros pasárnosla merendando galletitas, bizcochitos..
De repente casi que es como un 2x1. Para quien tiene adoptado el mate como parte de su vida diaria se encuentra con mate con galletitas, pero todo en un mismo bocado! Y, para el que por ahí no es tan matero, quizás estas galletas sean una vuelta de tuerca para que le empiece a tomar el gustito...


Después de tanto blablerío, acá va la receta. 

Yerba Mate Cookies
• 250 grs. manteca
20 grs. yerba mate
• 160 grs. azúcar
• 1 huevo
• 320 grs. harina 0000

Paso 1: Se derrite la manteca en una cacerolita, olla o sartén a fuego bien bajito. Una vez que derritió por completo agregamos la yerba mate y dejamos infusionar entre 3 y 5 minutos (ojo! estar siempre controlando porque hace espuma y puede desbordarse). Pasado este tiempo, apagamos el fuego y lo dejamos reposar por 5 minutos más.

Paso 2: Pasamos toda esta preparación por un un colador o tamiz. Recomiendo que pesen la manteca resultante después de colarlo, a mi me quedaron 160 grs. pero puede ser más o menos cantidad. En el caso de que saliera una cantidad diferente hay que proporcionar la receta: Misma medida de manteca que de azúcar, doble medida de harina. 
Dejamos que enfríe a temperatura ambiente y luego la llevamos a la heladera.

Paso 3: Una vez que la manteca solidificó y adquirió el punto "pomada" procedemos a preparar las galletitas. Con batidora eléctrica o batidor de mano, batimos la manteca junto con el azúcar hasta que se hayan integrado y la mezcla tenga una apariencia cremosa. Incorporamos el huevo y seguimos batiendo.

Paso 4: Dejamos de batir e incoporamos la harina, previamente tamizada, con ayuda de un cornet. Luego pasamos toda la preparación a la mesada e integramos hasta formar la masa. No hay que amasar sino ir integrando de a poco con las yemas de los dedos.

Paso 5: Ponemos papel film sobre la mesada, arriba el bollo de masa y arriba de éste otra vez papel film. Con un rodillo estiramos hasta obtener el espesor que queramos que tengan las cookies. Pasamos la masa estirada a una placa, plato, tabla (lo que tengamos) y la llevamos a freezer por 20 minutos o heladera por aproximadamente 1 hora. Encendemos el horno a 180° para que se vaya precalentando.

Paso 6: Retiramos el papel film superior y con el cortante que nos guste vamos cortando las galletitas y pasándolas a una placa previamente enmantecada y enharinada. Horneamos por espacio de 12 minutos o hasta que se hayan dorado suavemente los bordes.

Paso 7: Sacamos las cookies del horno, las dejamos enfriar y decoramos algunas con hilos de chocolate y otras con azúcar impalpable espolvoreada. 

 Lo mas interesante de esta receta es que es adaptable a cualquier tipo de infusión: café, té, algún yuyo que tengamos por ahí..
En fin! Espero les haya gustado, que prueben hacerlas porque son realmente fáciles y ricas, y que tengan unas hermosas fiestas!
En el próximo post les muestro las galletitas que recibí :)

Saludos!